El reconocido actor y director, Julio Chávez, autor de esta obra, ha tocado un tema clave como es mostrar cómo viven y actúan partes de nuestra sociedad, dependiendo de su contexto social, educación y experiencias, y lo ha hecho con total respeto, naturalidad y con un control minucioso sobre lo que se quería visibilizar; es una producción que tendría que tener continuación, con más casos para representar, para que miremos más a nuestro alrededor… tratando de entender a la otredad y, porque no, hasta a nosotros mismos… La obra en sí, no tiene humor, el humor deviene de lo que sucede en el seno de cada grupo; se ve, por momentos, todo tan cotidiano, por otros tan absurdo y también, tan grotesco, que no podemos más que sacar una sonrisa; como sabemos, la “gracia”, sobre ciertas circunstancias es, muchas veces, nuestro mecanismo de defensa… Con un fondo blanco para que se pueda ver claramente el seno familiar; con luces intensas que sirven para que no se pierda nada de lo que se va a investigar; y, con los expertos laboratoristas dispuestos a anotar todos los detalles, transcurre “Ropa Sucia”, compuesta por dos obras cortas sobre los vínculos, creado y dirigido por Julio Chávez.
Primera obra: “La portería”: Una familia disfuncional, cuyo portavoz es el tío Beto (Bernardo Artica, magníficamente descontrolado debido a la salud mental que aqueja a su personaje), un hombre que espera un viaje que desconoce (y, que tampoco le conviene conocer…), que se enfrenta constantemente con su sobrino Martin (Agustín Zorrilla, un gran inquisidor, descreído de lo que le sucede a ese tío que no soporta) y este, a su vez lo increpa, no se puede callar, busca sacar lo peor de él. Y, en el medio, María Elena (Carola Picasso, visiblemente desbordada por esa situación familiar que le está tocando vivir a esa mujer sufrida), la madre de Martin y la hermana de Beto, alguien a quien el miedo la domina, reprendiendo a su hijo, apañando a su hermano, formando así un grupo contradictorio, coaccionador, donde hay competitividad y proyección de culpas. De pronto, una realidad impensada los sorprende… Segunda obra: “Feliz Navidad”: Una familia indiferente, negadora, a la que le ocurre una imprevista desgracia parental, pero parece no importarles…ellos (o por lo menos es lo que muestran), solo sacan conclusiones sobre el acontecimiento y siguen con su vida…Juan Carlos (Julio Muñoz, espléndidamente despreocupado y relajado al máximo como le exige su rol), un padre machista y demandante; Olga (Andrea Mansilla, increíble en ese papel de dejadez impresionante), una madre, resignada y desamorada; Yanina (Magdalena De Zan, ejemplifica perfectamente a alguien de vida licenciosa, necesitada de máxima contención), una hija abandonada, sobreviviendo como puede…Los tres viven por inercia y con un desparpajo aterrador…
Ambas obras, reflejan las diferentes formas de vivir, se ser y de asumir responsabilidades, y de sus relaciones con sus lazos familiares, los que los unen consiente e inconscientemente. Tienen en común que las dos, se desarrollan en el momento de una comida familiar, demostrando la importancia de este momento, ya que ahí puede suceder tanto lo bueno como lo desesperante; y, lo que llama la atención, es que está presente tanto la vida como la muerte, acontecimientos que parecen no tener tanta relevancia para ellas…
“Ropa Sucia”, se nos presenta con un vestuario y una escenografía muy representativa de nuestra idiosincrasia. Tiene una excelente dramaturgia, interpretado por inmejorables actores, haciéndonos reflexionar sobre cómo nos vinculamos, con nuestras familias y entornos, cuestionándolos, haciéndonos miles de preguntas…
¡No pueden dejar de verlo! ¡Es interesantísimo!
¡MAXIMA RECOMENDACIÓN!
Ficha técnica de la obra