Somos hacedores de teatro
Insomnio de Pareja es de esas obras que parecen arrancar como una comedia de situaciones reconocibles y terminan dejando algo más. Detrás de los chistes, las discusiones y los reproches cotidianos, aparece una pregunta incómoda: cuánto de lo que sostenemos en una relación es amor y cuánto es costumbre, miedo o simple resistencia al cambio.
La obra funciona especialmente cuando abandona los lugares comunes y se anima a mostrar las contradicciones de sus personajes. No busca héroes ni villanos; muestra dos personas atravesadas por sus inseguridades, sus frustraciones y sus deseos, y ahí encuentra sus mejores momentos. Las actuaciones sostienen con naturalidad un texto que alterna humor y tensión emocional sin caer en el melodrama.
Quizás algunos pasajes resulten familiares para quienes disfrutan de las comedias sobre vínculos, pero la obra guarda un elemento central que modifica la lectura de todo lo que ocurre en escena. Afortunadamente, no recurre a golpes bajos ni a revelaciones gratuitas: la información aparece en el momento justo y resignifica muchas de las conversaciones previas sin necesidad de subrayados.
Hay diálogos que generan risas inmediatas y otros silencios que pesan más que cualquier remate. La puesta, íntima y cercana, favorece esa sensación de estar observando algo que sucede a puertas cerradas, como si el público hubiera sido invitado a presenciar una conversación que no debería escuchar.
Lo más interesante de Insomnio de Pareja es que no ofrece respuestas ni moralejas. Expone las grietas, las pequeñas miserias y también la ternura que sobreviven en la convivencia. Uno sale del teatro con la sensación de haber reconocido fragmentos propios en escena, incluso cuando la historia toma caminos inesperados.
Una obra entretenida, sensible y por momentos incómoda, que encuentra su mayor virtud en recordarnos que las relaciones humanas rara vez son tan simples como nos gusta creer. Y que, a veces, una noche sin dormir alcanza para decir todo aquello que durante años permaneció en silencio.