domingo

Un domingo es una producción independiente de Proyecto Migra y Galpón de Guevara que transforma una escena cotidiana en una experiencia escénica desbordante. La obra nos sitúa en el clásico almuerzo familiar alrededor de la mesa, pero basta solo un instante para comprender que este encuentro no tiene nada de ordinario. En este universo donde las palabras escasean, son los cuerpos, a través del malabarismo, la esgrima, las acrobacias y el contorsionismo, los encargados de traducir la densa tensión que habita en la casa.

En esta residencia de aires aristocráticos, las absurdas normas sociales son puestas a prueba. Las reglas rígidas son cuestionadas y, al igual que el lenguaje, pugnan por encontrar una salida; sin embargo, cada intento de expresión verbal es sofocado de inmediato por el patriarca, el único que parece reservarse el derecho a la palabra.

La dinámica se altera con la llegada de un invitado externo: un hombre que promete poco pero entrega todo, impulsado por el deseo de conectar con Nancy, la hija de la familia. Sin embargo, la premisa resulta desafiante: ¿cómo demostrar el propio valor ante un padre dominante cuando el único recurso disponible es el gesto? ¿Acaso las acciones pesan más que mil palabras?

La atmósfera destaca por su aura de misterio y por un diseño espacial donde cada elemento cumple una función precisa: Un imponente telón rojo que delimita el universo dramático, la alacena suspendida que desafía la gravedad con vajilla y decorados, y, presidiendo la escena, una mesa rectangular de época, intervenida de punta a punta.

Esta estética refinada y clásica pronto se quiebra por la irrupción de diversos géneros musicales y situaciones gradualmente delirantes, convirtiendo el orden inicial en un caos poético.

La destreza técnica del elenco es lisa y llanamente deslumbrante. A lo largo de 60 minutos, la obra mantiene un ritmo vertiginoso donde la sorpresa es la norma: desde una intérprete volando por el escenario en los primeros minutos, hasta duelos de esgrima, verticales imposibles y un despliegue acrobático de alto nivel.

El trabajo físico de los performers no solo impacta por su precisión técnica, sino que cautiva por su fuerza expresiva, consolidando a Un domingo como una propuesta hipnótica, poética y profundamente deslumbrante.

Ficha técnica de la obra