Somos hacedores de teatro
Promover la salud mental, en la infancia y la adolescencia es prioridad…pero ¿qué pasa si hay un problema que va mucho más que eso? La historia que se cuenta en esta obra, es extremadamente sensible…hasta el punto de hacernos brotar las lágrimas…a pesar de lo que nos significa el tema en cuestión…
La adolescencia es difícil, igual que los grandes cambios en la vida; estos cambios provocan crisis porque todas esas “seguridades” que tenían se ponen en movimiento, y entonces tienen que construir nuevas formas, construirse de nuevo sobre la base de lo que ya tenemos… ¿y si esto nuevo que sucede les devuelve a una persona que no desean ser?…para reflexionar profundamente…
“Mariano, es el hermano mayor de Ceci, y como el padre de ambos murió, sin darse cuenta paso a hacerse cargo de la familia. Su madre, siempre sufrida, no se ocupa de la niña…aunque, de pronto, parece que hay un cambio en su personalidad. La vida de Mariano, va cambiando inevitablemente…”
El dramatismo que encontramos acá, nos lleva a pensar en la juventud y sus dificultades emocionales, llevándonos inconscientemente, a querer buscar una solución a tales males, aunque no seamos las personas adecuada; pero nuestro corazón quisiera ver con otros ojos a ese joven que está creciendo con tanto dolor…buscando una empatía con el…aunque nos cuesta demasiado…; estamos frente a una muestra de lo que le puede estar pasando a cualquier chico de 16 años…que esta entre nosotros, y, casi seguro, no nos damos cuenta; es un llamado de atención para que la comunicación familiar este presente; es un grito desesperado de alguien que no sabe qué hacer con lo que le esta pasando… Imposible mantenerse escépticos; imposible no sentirnos con sentimientos encontrados; imposible salir de la sala teatral de la misma manera en que se ingresó…
Su actor, Pedro Ygelman, se destaca por su magnífica actuación; tiene un gran dominio del escenario, y junto a los videos, la iluminación y la música, se potencia la producción teatral; la escenografía, es impactante…; todo forma una gran puesta en escena, que eleva al máximo este unipersonal tan fuerte.
LAS NENAS TAMBIEN SON MARIPOSAS, es un OBRON (con mayúsculas), porque encarna un tema muy importante, del cual casi no se habla, y lo hace de una manera tan poética que emociona; sublime texto de Marie Álvarez, que nos lleva sigilosamente a conocer el sentimiento de alguien roto; al igual que su director, Rodrigo Rivero, que pudo mantener esa tensión, tan inmersiva, durante toda la función.
EXCELENTE
Ficha técnica de la obra