Somos hacedores de teatro
No queda claro en qué momento *Misery* dejó de ser un thriller psicológico para convertirse en una comedia con tintes dramáticos. Quizá haya sido una decisión deliberada; quizá no. Lo cierto es que quienes lleguen a la sala esperando la tensión asfixiante y la incomodidad permanente que caracterizan a la novela de Stephen King encontrarán, en cambio, una sucesión de situaciones humorísticas y personajes más excéntricos que perturbadores.
Julia Calvo compone una Annie Wilkes risueña y descontracturada que se aleja por completo de la oscuridad y la psicopatía del personaje original. Su interpretación la acerca más a una fanática borderline, imprevisible pero simpática, que a la presencia amenazante que sostiene el relato de King. Por su parte, Gil Navarro ofrece un Paul Sheldon algo rígido, cuya interpretación transmite escasamente el dolor físico y la desesperación propios del cautiverio al que está sometido.
La adaptación propone una porteñización a medias: incorpora un lenguaje actual y marcadamente argentino, pero conserva los nombres de los personajes y la ambientación de la obra original. La acción transcurre en un paisaje invernal construido mediante un atractivo diseño de luces y sombras, donde la escenografía delimita con eficacia los espacios interiores y exteriores a través de un dinámico movimiento de los elementos en escena.
La música, utilizada de manera insistente, busca reforzar un clima de suspenso y terror que la puesta rara vez consigue generar por sus propios medios. Esa insistencia termina evidenciando una distancia entre las intenciones de la dirección y el tono que finalmente domina el espectáculo.
El resultado es una adaptación que se aparta del espíritu de la novela y privilegia el humor por sobre la tensión psicológica. Quienes busquen una versión fiel de *Misery* probablemente salgan decepcionados; quienes, en cambio, disfruten de ver a Julia Calvo y Gil Navarro en escena encontrarán una propuesta liviana, sostenida principalmente por el carisma de sus protagonistas.