22/05/2026
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La obra narra, a través de textos pertenecientes a la pluma de Aroldi padre, entrelazados con otros del imaginario de su hija, cómo habría sido esa relación si… El estigma de “ser la hija de” y la resistencia a seguir los pasos de su padre, a pesar de que la escritura se presenta como una pulsión difícil de eludir.

Préstame tu sueño es un acto de psicomagia para sanar la relación de la autora, Florencia Aroldi, con su padre, Norberto, quien falleció cuando ella tenía apenas cuatro años.

La obra narra, a través de textos pertenecientes a la pluma de Aroldi padre, entrelazados con otros del imaginario de su hija, cómo habría sido esa relación si… El estigma de “ser la hija de” y la resistencia a seguir los pasos de su padre, a pesar de que la escritura se presenta como una pulsión difícil de eludir.

Todo transcurre en un departamento habitado por Florencia y la figura onírica de su padre. El cuadro familiar se completa con la fuerte presencia de su madre a través de llamadas telefónicas e incursiones en el espacio como alucinaciones —rol que ocupa tanto en la ficción como en la vida real María Ibarreta— y un mentado hermano mayor, sensible y ausente.

Manuel Longueira es quien tiene el enorme desafío de encarnar a Norberto, cuya interpretación aporta una profundidad singular al relato. No solo compone su personaje con precisión técnica, sino que logra sostenerlo a lo largo de toda la obra.

Priscila Lombardo acompaña en su personaje de Florencia joven, negada y contestataria que busca una identidad mas allá de los mandatos familiares. Correcta en su papel, aunque por momentos su interpretación se percibe algo sobreactuada.
A partir de la mitad, la obra cobra mayor fuerza y emociona con un final anunciado.

Tal vez sea necesario conocer el trabajo y la historia de Norberto Aroldi para comprender y disfrutar en su totalidad la complejidad del personaje, las dinámicas familiares y las sutiles insinuaciones del lado oscuro de aquel poeta brillante, reo y porteño hasta la médula.

Para quienes no conozcan el universo Aroldi, sin dudas, al salir del teatro querrán descubrir más sobre el “Belmondo porteño”.