Somos hacedores de teatro
“Te elegí porque vos dijiste que querías Ser papá, no solamente tener un hijo”
Lucio y yo, la nueva puesta teatral de Muscari, nos lleva en un viaje íntimo al corazón mismo del dramaturgo.
Máximo Meyer y Esteban Perez conforman una dupla soñada, que no busca parecerse 100% a los protagonistas de la historia, llevando adelante los diálogos intensos y los debates cotidianos que surgen entre ellos, mientras nos relatan la experiencia de haberse encontrado y elegido entre tantas personas en el mundo.
#SpoilerAlert: van a llorar y van a sonreir los 70 minutos
Esta obra tiene la particularidad de meterse en el día a día de la vida de la familia, y generar la sensación de estar viviendo el clima hogareño. Muestra cómo nació la conexión, la exposición en redes, y los primeros encuentros de dos mundos tan diferentes que por momentos colisionan.
La escenografía incorpora una pantalla donde se ven desde posteos de Instagram a chats personales, los cuales otorgan frescura a las anécdotas. Cada detalle está pensado para atrapar la atención del público.
Como es de esperar, Muscari no decepciona y aborda la temática de la adopción desde un lugar libre y desprejuiciado, pero a la vez con su sello genuino y muy personal. Expone sus miedos, dudas, aciertos y fallidos, a corazón abierto. Es brillante como se retrata la búsqueda por comprender al otro, pasando por lugares incómodos para llegar a encontrarse. Una historia real y necesaria para este tiempo, dónde conectar y animarse a conocer a los otros parece por momentos una travesía imposible.
Ficha técnica de la obra